Protegete contra daños con este jabón. Yo te suplico Jesús amoroso dueño de la salud, que por tu virtud de tu nombre y por la eficacia de este jabón, me liberes de dolores y tribulaciones que atormentan, te pido que bendigas este recinto y a todos los que en él habitamos, dándonos salud suerte y protección contra todo mal. Amén.