Como su nombre lo dice es un jabón contra envidias, retiralas de tu vida, que solo te perjudican. Señor destierra de nuestra vida, de nuestra casa, las asechanzas del maligno espíritu. Líbranos de funestas herejías, de malas lenguas, y hechicerías. Señor remedia nuestras necesidades espirituales y corporales.